sábado 13 de octubre de 2007

Flora de los Esteros del Iberà.

Dotados de una gran diversidad de especies propias de la región, recorriendo los Esteros del Iberá, el visitante podrá acercarse a un mundo mágico y sin igual.
A simple vista, los camalotales, juncales y embalsados llaman la atención por sus dimensiones y cantidad. Atraen las miradas los palmares de yatay, selvas en galerías e isletas de bosques hidrófilo, lapacho negro, higuerón, urunday, viraró, timbó, laurel negro, quebracho blanco o guabiyú.Sobre la superficie de las aguas de los Esteros del Iberá, se pueden ver irupés o nenúfares, camalotes, lentejas, repollitos, lirios y jacintos de agua y helechos pequeños.
en las islas se observan algunas especies agrupadas como ombúes y hierba gigante, a la que se la considera originaria del Iberá.Por las costas de los esteros se dejan admirar los jacarandaes y lapachos, ceibos y sauces, curupíes y timbóes, guayabíes y urundayes, espinillos.Yatay, pindó y caranday, son las especies de palmeras más comunes y numerosas dentro de la flora de los Esteros del Iberá.


Fauna de los Esteros del Iberá.

Adentrándose a los Esteros del Iberá, se dejan apreciar a simple vista especies de todo tipo, mamíferos, aves, reptiles, batracios, peces y también insectos.
La Reserva Natural del Iberá guarda en sus aguas al yacaré negro de hocico angosto y al yacaré ñato u overo, de hocico ancho, las dos especies de caimán de la Argentina. Con el lobito de río, el aguará guazú, y el ciervo de los pantanos, constituyen las cuatro especies denominadas Monumentos Nacionales de la Provincia de Corrientes.
Los Esteros del Iberá son el hogar del roedor más grande del mundo: el carpincho. Este mamífero alcanza a vivir alrededor de 20 años y llega a pesar unos 60 kilos.
Se pueden observar una multiplicidad de animales silvestres en su estado natural, como: el osito lavador o aguará popé, corzuela roja y parda, monos carayás o aulladores, gato de los pajonales y monteses, zorros grises chicos, y zorrinos.
En los Esteros del Iberá, conviven además centenares de especies de aves, su abundancia y colorido atraen inmediatamente la atención de quien visita este lugar.En sus aguas habitan inmensos cardúmenes de pequeños peces que nadan en los cursos de agua junto a tarariras, anguilas, palometas o pirañas, bogas, sábalos, bagres, dientudos, y el resto de su rica fauna íctica.
A la noche en los Esteros del Iberá, surge en el ambiente la actividad de los anfibios, como el gran sapo buey o cururú. Llenan de magia los aires de los Esteros del Iberá multicolores mariposas.